El mundo se quiebra y yo me quedo en el extremo opuesto. Adiós a un futuro idealizado y soñado. Adiós a la vida que te hacía sonreír. Tal vez todo el mundo tenga razón, a lo mejor es eso. A lo mejor la equivocada era yo por pensar en luchar por algo que se perdía por tonterías cada dos por tres.
Y aquí estamos. Aprendiendo a disfrutar de algo que aún no he descubierto.
No estoy bien. Se que nunca llegaré a estar bien. Tal vez haya muchas cosas sin solución dando vueltas por mi cabeza, tal vez sea hora de decir adiós definitivamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario