miércoles, 22 de febrero de 2017
martes, 14 de febrero de 2017
Los últimos minutos de San Valentín.
Hoy pretendía cocinarme algo, dar uso a la cocina. Pero he salido tarde, luego tenía gym, luego biblioteca hasta agotarme. Y una cosa enlazada con la otra ha hecho que termine tirando de verduras precalentadas en el microondas.
Y en fin, ya sabemos que cocinar no es uno de mis puntos fuertes. Tampoco lo es no liarla allá donde vaya. Tropezar es lo normal en mi día a día. Y bueno, mejor no hablar del genial San Valentin que he pasado. Apuntes. Yo. Forever. Y mis verduras precalentadas.
No puedo gritar que me entusiasme este día, la verdad. No por nada, si no que a mí estas cosas no me van. Yo soy más de momentos. De disfrutar las pequeñas cosas.
Supongo que estar atados a cuerdas nos hace avanzar lentamente, pero bueno, así podemos disfrutar mejor del paisaje. Que oye, otra cosa no, pero positiva me he vuelto un rato.
Feliz día a todos, si. A todos. Sin recores. Disfrutar de los últimos minutos de San Valentín. Y disfrutar del resto de días. Siempre.
Y en fin, ya sabemos que cocinar no es uno de mis puntos fuertes. Tampoco lo es no liarla allá donde vaya. Tropezar es lo normal en mi día a día. Y bueno, mejor no hablar del genial San Valentin que he pasado. Apuntes. Yo. Forever. Y mis verduras precalentadas.
No puedo gritar que me entusiasme este día, la verdad. No por nada, si no que a mí estas cosas no me van. Yo soy más de momentos. De disfrutar las pequeñas cosas.
Supongo que estar atados a cuerdas nos hace avanzar lentamente, pero bueno, así podemos disfrutar mejor del paisaje. Que oye, otra cosa no, pero positiva me he vuelto un rato.
Feliz día a todos, si. A todos. Sin recores. Disfrutar de los últimos minutos de San Valentín. Y disfrutar del resto de días. Siempre.
domingo, 12 de febrero de 2017
sábado, 4 de febrero de 2017
De guardia en guardia y tiro porque me toca.
Estoy de guardia. Sí, estoy de guardia en el hospital veterinario. La vida aquí es curiosa, por la mañana todo estrés y preocupaciones y por la noche silencio y lágrimas. Así lo defino, cada vez que me toca finde de guardia siento como si estos pequeños animales (pero muy grandes de espíritu) fuesen lo mejor del mundo. Y por eso merece la pena tener ojeras, perder noches de fiesta, porque esas miradas te hacen sentir bien.
Os dejo, sed felices, buen finde.
Os dejo, sed felices, buen finde.
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