miércoles, 25 de enero de 2017

Me quedo conmigo.

Nos gusta mentir, nos gusta engañarnos. Pensar que hacemos lo correcto, sentir que lo hacemos. Poner de excusa eso de que es mejor para nosotros. Pero... ¿qué es mejor para nosotros? ¿Quién se cree la gente para decidir por ti?
La otra noche, leyendo a Defreds me quedé pensativa con el número 23: ``Al final, fue victoria que me dejaras en derrota. Y llegó ese punto donde tenías que decidir entre huir o quedarte para siempre. Y sabías perfectamente qué hacer. Pero hiciste lo contrario''
Porque hay gente que se cree con derecho de decidir por ti, y supongo que a día de hoy eso me sigue doliendo. No es algo malo, todo lo contrario, es bueno que algo nos haga sentir, es bueno quedarse pensativo, es bueno recordar. Así que me quedo con los abrazos fuertes, con no aprender a perder y con lo bien que se me da esconderme para que nadie me encuentre.
Y ya no me sirve la excusa de ``a pesar de todo`` o de ``era lo mejor`. No, Ya no. Somos lo que decidimos, somos lo que hacemos. Y no se trata de pedir perdón, no se trata de arrepentirse o de culpabilizarse, sólo se trata de asumir las consecuencias (buenas o malas) de nuestras decisiones. Porque eso nos hace ser quienes somos.
Y yo vivo de pequeñas cosas, de esos momentos de felicidad que sí que existen aunque a veces cueste encontrarlos.
Porque yo me quedo conmigo.

sábado, 21 de enero de 2017

Rutina.

Llegar a casa. Cerrar de un portazo la puerta. Observar el panorama. Quitarte los zapatos. Suspirar.
Acabas de llegar de esa reunión del trabajo donde todo ha salido peor de lo esperado. Vuelves a suspirar. Te preparas un café. Con leche, porque odias el café solo. Recuerdas que has cambiado el café por un buen vaso de leche. Vuelves a suspirar. ¿Crecer implica cambiar las buenas constumbres?  Terminas. Bebes rápido. Comes cualquier cosa del frigorífico. Y te vas a estudiar. Estudias hasta que el sol desaparece. Y descubres que mañana es domingo.
Este ha sido mi día. A veces pienso que me falta algo, otras sé que me falta. Pero no porque todo sea diferente tiene que ser malo.
Alguien me dijo una vez eso de "Nunca te rindas" y últimamente es en lo único en lo que puedo pensar. Sería tan fácil dejarse caer. Siempre se me ha dado bien perder.
Pero aquí seguimos, luchando. Por conseguir mis sueños, por llegar a una meta inexistente aún, por llorar de alegría y no de pérdidas. Por volver a ver a lo mejor que tengo a 3 horas en avión, al mejor hermano mayor, ese que aún lejos de mi, ha luchado por mi. Y está entrada quiero dedicártela a ti, por aguantarme en Londres, por hacer que vuelva feliz, por respetar mis decisiones, pero sobretodo por hacerme ver que a veces no olvidar significa querer seguir igual.

viernes, 20 de enero de 2017

Recordando.

Recordando la vida londinense pensé en que allí podía dejar de llover, las nubes desaparecían pero el sol no regresaba. Eso puede aplicarse a la vida. ya lo decía la canción... ''Las nubes se van pero el sol no regresa''
Y es que la vida te puede cambiar en cuestión de segundos, de aspirar a tanto y volver, volver porque todo ha cambiado. Pero, ahora que estoy amoldada y sigo como lo dejé, no me arrepiento. Este es mi mundo, y aunque la mayoría de veces cuesta encajar en nuestro propio mundo, ya sabéis eso que dicen de que como en casa; en ningún sitio.
Lo bueno siempre está por llegar, hasta que llega.

lunes, 16 de enero de 2017

Nunca te rindas.

Oye, tú.
Sí, tú. El que está leyendo esto ahora mismo. Perdón por tutearte, sé que no nos conocemos o tal vez nos hayamos conocido en algún lugar pero ya no nos reconoceríamos.
Quiero decirte algo.
Nunca te rindas. Porque la vida es tan difícil como nosotros mismo queramos verla. Porque la vida tiene muchas cosas duras, pero otras hermosas.
Así que, sigue luchando. Párate a llorar, gritar. Respira y sigue.
3 palabras: Nunca te rindas.

viernes, 13 de enero de 2017

miércoles, 11 de enero de 2017

Música, maestro.

Mi panorama es bonito. 
Estoy en el coche, calefacción puesta, y música para los oídos. 
Todo parece perfecto momentos antes del examen. Los nervios están ahí, pero ya no como antes. Aún me acuerdo de mi primer examen en la universidad... Y nunca lo olvidaré. 
El frío aflora en el exterior, cualquiera diría que estoy en el sur. Parece que me he traído el frío de Londres, este año el invierno ha poblado de verdad. 
Vamos a arriesgar, vamos a ello. A por los exámenes. 

lunes, 9 de enero de 2017

Empezar con buen pie.

Salir del gym un lunes por la mañana y sonreírle a este cielo. Dicen que enero siempre es el mes más difícil de llevar por ser un inmenso lunes. También dicen que es el mes donde más sueños se hacen realidad.
Por los de arriba, por aquellos que cumplen sus promesas y aún estando tan lejos, nos siguen haciendo sonreír.
Feliz lunes.


domingo, 8 de enero de 2017

Acabar en el punto de salida.

Siempre pensé que no volvería, pero es que no puedo dejar de lado todo lo que esto significa para mí. Supongo que la gente avanza en el camino, cambia. Porque avanzar implica cambiar, y eso es algo tan real a la par que irreal.
Mucho ha llovido en estos meses, tanto, que prefiero dejarlo pasar.
¿He cambiado?
Pues mirad, no lo sé. Espero que no, sinceramente. Aunque sí es cierto que hace tiempo que no me veo, que ya no consigo reír tan fuerte como antes. Pero ya sabéis, parece ser que cuando avanzas en el camino, se cambia...
Lo que sí se es que he intentado desprenderme de esto, pero es imposible. Así que aquí estoy, dispuesta a seguir escribiendo, para bien o para mal. Pero escribiendo. Para ti. Y por mí.

Dejando eso ahí, este blog cerró sus puertas en agosto, sin una entrada de despedida, fue algo precipitado y sin sentido. Pero el blog cerró. Yo avancé en el camino, cambié. Y aquí estoy. Volví a empezar de cero con esto. Porque hay cosas que nunca deberían cambiar, una de ellas el placer de contar, de soñar y de imaginar que la vida es bonita.
Porque si creemos que los lunes sale todo bien, podemos creer en la felicidad. En la felicidad de las palabras.
¿Sabéis? Estoy de exámenes para no variar, la vida no cambia tanto (pausa para risas). Y por si no lo sabíais, estoy en un sitio muy especial con una taza de chocolate caliente y sola. Porque hay veces que estando sola es como se consigue la máxima felicidad... Pienso que estoy construida para estos momentos, hay muy poca gente que sabe estar solo, eso es para valientes. Y hoy me siento valiente.
Mañana es lunes, y todo irá bien.
Hasta muy pronto, valientes.