Llevo días a base de esto, de no dormir bien, de pesadillas, de desvelos.
A veces creo que esto es lo que me espera de aquí en adelante. Y no puedo negaros que tengo miedo, joder. Mucho miedo. Es curioso, todo es curioso.
¿Sabéis? La primera pregunta que me hice a mí misma en diciembre cuando todo fue real, fue algo así como ¿por qué ahora? Y es que los cambios son inesperados, por lo menos para mí.
Y ahora, tres meses después empieza la bamba.
Me digo a mí misma, joder; se puede, esto no es nada. Por ti, por ellos, por sonreír. Y se hace, afrontas los días como si fueran los últimos, vives. Pero, en realidad, vives para no herir, vives para
que ellos no se preocupen.
Supongo que esta noche es igual que todas pero me ha pillado con el movil cerca, pero tranquilidad, que le echare cojones, que de esto se sale. Os lo digo yo.
Buenas noches y a dormir bien, que toca soñar, y dejar el miedo atrás. Que la vida son dos días y vamos por el segundo.