Queridos sonrientes, hoy os traigo una nueva sección, se llama: Diario de una Navidad. Y ya se que estamos a final de noviembre, que queda mucho tiempo para comernos un buen polvorón... Pero, ¿si las tiendas y los supermercados ya se han adelantado? ¿Por qué yo no?
A la mayoría de nosotros nos gustan estas fechas, nos encanta pasear por una ciudad llena de luces y de gente abrigada en familia. Y luego estoy yo. Que me ilusiona la Navidad, claro que sí. Pero me gusta verla desde fuera, desde otro punto de vista. Me gusta sentir la Navidad a través de los ojos de la gente. Y por eso, esta sección: Diario de una Navidad. En ella os traeré cómo ven la Navidad diferentes tipos de ciudadanos.
Bienvenidos.
1- El ciudadano que todo lo quiere
Dicho ser humano que necesita/no puede vivir sin adornar su casa como si de un palacio se tratara. De hecho, es tanto la motivación y las ganas que tiene de adornar y comprar nuevas tendencias en luces navideñas, que probablemente ya esté su casa tan luminosa cómo un cartel de neón.
Ahora bien, ¿esto es un problema? No, el exceso de luces de Navidad no es problema. El problema es cuando combinas adornos, luces y demás folclores sin sentido alguno. Cómo el típico que para innovar le adjunta a su balcón una sevillana vestida de Santa Klaus.
Bien, dicho ciudadano que todo lo quiere, nos encanta tu entusiasmo y tu euforia navideña, qué serían nuestras calles sin tus luces. Nos encantas.
2 - Yo, yo misma y yo.
Dicho ser, cómo yo. Como muchos de ustedes, que por recuerdos o experiencias dicen que la navidad es algo así cómo fechas normales y corrientes. Bien. Es cierto, hay mucha gente que se llena la boca hablando de que no le gustan estas fechas. Yo una de ellas sonrientes. Pero... En verdad no es así, soñamos con una Navidad de ensueño, con chimeneas y chocolate caliente por las mañanas, soñamos con abrazos de gente que no volveremos a ver y con camisetas de punto y con elfos, tan ridículas como acogedoras.
Así somos, así soy. Tal vez todos estos sueños e ilusiones se ven frustrados cada año, al descubrir que las navidades no son así, son días normales con ilusión, mucha ilusión. Y a lo mejor, yo tengo expectativas altas, y realidades escasas.
3- El universitario
Dicho ciudadano tiene que estudiar. Sus pensamientos se reducen a aprobar los exámenes de enero, a estudiar y a inflarse a café y biblioteca.
Bien. El universitario se hace un plan infalible en el cual Nochebuena, Nochevieja y los primeros días de navidad y año nuevo no se estudia. Pero cuidado, todos los demás sí. Sí de sí.
Error. Mentira.
Al final acabamos por pensar en junio, y asumir que el examen del 7 de enero lo han puesto para joder.
4 - El anti-navidades
Dicha persona tiene una cierta y extraña manía por todos los objetos navideños y eso a lo que la gente llama espíritu de la Navidad.
Bien, podremos observar que normalmente en esta época una ligera tozudez y mal humor lo invade, su casa (y su trastero) no tienen ni rastro de adornos navideños, y por consiguiente cuando le hacen algún tipo de pregunta sobre la Navidad, responde con las típicas frases de ``La Navidad es un invento del consumismo´´ Sí, existen, y a pares. O impares. Pero quién sabe, es cierto que no debería de existir un día, ni una razón para que una familia se junte o se regalen. Pero cada cuál con sus pensamientos.
5- La cuenta atrás
Tachar los días en el calendario, y pensar en que llevas tachando días todo el maldito año, para esto. Para terminar de tachar los últimos 15 días del mes, y tirar el calendario a la basura, para colgar otro.
¿En serio? ¿En serio esto es lo que queremos?
Opino que sería todo mejor y más fácil si nos dedicáramos a nosotros, a las cosas que sentimos, a hacernos felices. A disfrutar. Llenarnos de ilusiones y vivir cada día.
Opino que un día menos deberíamos de convertirlo en un día más.
6- Mañana es Nochebuena y pasado Navidad
Y eso es pequeños sonrientes, mañana llega el día tan esperado para muchos, y tan poco deseado para otros. Al fin y al cabo, el día sólo es una excusa que une a la gente más apreciada y te obsequia con una riquísima cena en la cuál puedes comer de todo, que si engordas no pasa nada.
Así que ahí estamos, con planes de última hora, con regalos de última hora,. Y por supuesto, estudiando. Porque las navidades universitarias son cacas, y eso es así.
7- Nochevieja y sus frases
- Hacer feliz a otros es parte de la felicidad de uno mismo.
- Cuida a quien te haga la tortilla como la de tu madre.
- No actúes cómo si lo supieras todo, o no aprenderás nada.
- Hoy vengo cargado de ideas y sé cómo usarlas.
- Este es el principio de una nueva historia.
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