sábado, 22 de marzo de 2014

Sábado sabadete.

Salen las palabras poco a poco. Sentimientos inexistentes dentro de mí. Hoy te escribo a ti, desde abajo siempre, cada día un poquito más cerca de arriba. Supongo que desde allí lo verás todo bien, sabrás perfectamente lo que esta pasando. Día a día me digo a mi misma que tú sí que me apoyarías Vicent, tú si lo harías. Pero hoy, hoy es ese día en el que me lo cuestiono todo. No puedo abrazar a alguien por el simple hecho de ser cortes y educada, no son valores que se formen en mí. Supongo que cosas como estas, me matan poco a poco, no se lo que hubieras dicho al respecto, tal vez me equivoque, tal vez no. 
Pero algo que sale del corazón, siempre es algo bueno para ti. 
No es una reflexión más, es una realidad. 
Hoy no miro al techo, hoy mira más allá, hoy me guardo el miedo y pienso en mí. En ese día, en ese árbol, y con esas chuches. 

sábado, 8 de marzo de 2014

Cancelar.

Noche en la cual el no ,se vuelve sí. Noche en la que me encuentro con miles de pensamientos puestos en problemas. Demasiado para tan poco. Volvemos al mismo círculo de siempre. Lo triste de todo esto es que me veo aquí, en esta cama, mirando este techo, sin nada que hacer para poder dormir. Creo que cuando alguien te faya, lo vuelve hacer, una y otra vez. 
Necesito tiempo. Tranquilidad. Hoy no puedo decir que me siento bien con la gente, porque la gente hace lo que hace, y al final se quedan con lo fácil. Nunca con lo difícil. 
"Si todos pensáis en sí mismos, ¿quien me asegura que en noches como esta haya un pensamiento con mi nombre?"
 

martes, 4 de marzo de 2014

Quien no arriesga, no gana.

Cruzar en tren infinitos kilómetros para ver su sonrisa. Es como si la vida pusiera obstáculos, como si no quisiera que cogiera ese tren. Luchar por un billete de ida, conseguir uno de ida y vuelta, llorar por las esperanzas rotas. 
Nos lo merecemos. Lo necesito. 

domingo, 2 de marzo de 2014

Vuelve.

Otra noche más. Otra noche menos. Otra noche en la que acabo igual. Miles de pensamientos pasan por mi cabeza, lágrimas caen insonoras ya. Escucho el ruido del silencio, triste pensar que esto nunca va a cambiar. Duele. Pero aquí sigo. Eso siempre. Luchando porque algún día alguien me diga que todo ha sido un sueño. Luchando porque si no lucho me hundo. 
No digo buenas noches, saludo a mis pensamientos. 
Tani.