Salen las palabras poco a poco. Sentimientos inexistentes dentro de mí. Hoy te escribo a ti, desde abajo siempre, cada día un poquito más cerca de arriba. Supongo que desde allí lo verás todo bien, sabrás perfectamente lo que esta pasando. Día a día me digo a mi misma que tú sí que me apoyarías Vicent, tú si lo harías. Pero hoy, hoy es ese día en el que me lo cuestiono todo. No puedo abrazar a alguien por el simple hecho de ser cortes y educada, no son valores que se formen en mí. Supongo que cosas como estas, me matan poco a poco, no se lo que hubieras dicho al respecto, tal vez me equivoque, tal vez no.
Pero algo que sale del corazón, siempre es algo bueno para ti.
No es una reflexión más, es una realidad.
Hoy no miro al techo, hoy mira más allá, hoy me guardo el miedo y pienso en mí. En ese día, en ese árbol, y con esas chuches.