No es echarte de menos. Es querer hablar contigo.
No, espera.
Tampoco es hablar contigo. Sólo es verte y que sueltes lo primero que se te venga a la cabeza. Sí. Es eso.
Necesidad de saber lo que piensas de mí. No, espera... Es necesidad de saber si aún piensas en mí.
Sí, es eso.
Aunque en verdad, me conformaría con verte de lejos reír. Y entonces probablemente te echaría de menos.
O no. No sé.
Tal vez no quiera ninguna de estas cosas. Porque lo nuestro dejó de ser nuestro hace mucho tiempo.
No, espera.
Te echo de menos y quiero abrazarte.
Sí.
Es eso.
Pero no, nunca te abrazaría de nuevo.
.
Nunca volvería.
viernes, 29 de diciembre de 2017
Para ti.
Porque cuando te falta alguien, te falta todo.
No es lo mismo, y mira que lo he intentado, y no por mí.... Pero el esfuerzo se ha hecho, y no, no es lo mismo. Es el primer año que no estás, bueno... no me gusta llamarlo así, digamos que es el primer año que estás lejos. Sí, así es mucho mejor.
Es extraño. Diferente. Raro. Y jodidamente triste.
La gente dice que no me pare a pensar en eso, que hay que asumirlo y ya está. Pero esa gente no tiene ni idea, así que no merece la pena coger su consejo.
Si hay que asumirlo, se asume. Pero se asume con todas las consecuencias. Es una gran putada que no estés, y enfada mucho el hecho de que todo podría ser diferente.
Merece la pena gritarle al mundo que no estás, merece la pena enfadarse. Sí, merece la pena. Porque es lo único que se puede hacer cuando asumes la realidad, y dejas de fantasear.
Porque cuando te falta alguien, te falta todo.
Feliz Navidad.
No es lo mismo, y mira que lo he intentado, y no por mí.... Pero el esfuerzo se ha hecho, y no, no es lo mismo. Es el primer año que no estás, bueno... no me gusta llamarlo así, digamos que es el primer año que estás lejos. Sí, así es mucho mejor.
Es extraño. Diferente. Raro. Y jodidamente triste.
La gente dice que no me pare a pensar en eso, que hay que asumirlo y ya está. Pero esa gente no tiene ni idea, así que no merece la pena coger su consejo.
Si hay que asumirlo, se asume. Pero se asume con todas las consecuencias. Es una gran putada que no estés, y enfada mucho el hecho de que todo podría ser diferente.
Merece la pena gritarle al mundo que no estás, merece la pena enfadarse. Sí, merece la pena. Porque es lo único que se puede hacer cuando asumes la realidad, y dejas de fantasear.
Porque cuando te falta alguien, te falta todo.
Feliz Navidad.
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