Recordando la vida londinense pensé en que allí podía dejar de llover, las nubes desaparecían pero el sol no regresaba. Eso puede aplicarse a la vida. ya lo decía la canción... ''Las nubes se van pero el sol no regresa''
Y es que la vida te puede cambiar en cuestión de segundos, de aspirar a tanto y volver, volver porque todo ha cambiado. Pero, ahora que estoy amoldada y sigo como lo dejé, no me arrepiento. Este es mi mundo, y aunque la mayoría de veces cuesta encajar en nuestro propio mundo, ya sabéis eso que dicen de que como en casa; en ningún sitio.
Lo bueno siempre está por llegar, hasta que llega.
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