sábado, 9 de julio de 2016

Aléjate.

A lo mejor es reflexión interna mía o simplemente es que me da por pensar en mi tiempo libre. Pero dios, cómo me gustaría que eso sucediera, y lo digo de corazón.
Hay tantas cosas que contar, tan cosas por las que alegrarme y otras tantas por las que escucharte y darte apoyo.
Pero claro, eso a día de hoy es imposible. Y parecíamos los más sensatos, ¿te acuerdas? Jugábamos a comernos el mundo, y era el mundo el que nos estaba comiendo a nosotros.
Parece mentira que después de tanto tiempo, sea justo hoy cuando tenga ganas de escribirte un rato. Pero ya no tiene sentido, supongo que ni siquiera yo sabría sobrellevarlo bien. Lo único bueno que tiene esto es que estamos lejos, y alejarnos más es imposible.
No descarto la idea de encontrarte algún día entre un millón de gente, embarcando equipaje o recogiendo mi maleta. Y ese día o te abrazaré muy fuerte (cómo solíamos hacer) o te gritaré que te vuelvas a alejar, que aún no estoy preparada.
Vuela, pero vuelve.

No hay comentarios:

Publicar un comentario