Mañana es el día del que llevo huyendo meses, y ya no puedo seguir huyendo, solo me toca tirar la moneda y rezar para que salga cara.
Cara, sale bien.
Ya no se trata de ganar o perder, de seguir o pararnos. Ya no se basa en tener miedo o ser optimista. Se basa en mañana.
Se basa en lo que soy. En los que están. En el ahora.
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