miércoles, 8 de abril de 2015

Yeah.

Que asco de mañana, eso podría ser algo tan perfecto como entendible. Pero no, no se. Prefiero no saber. 
Mañana es el día del que llevo huyendo meses, y ya no puedo seguir huyendo, solo me toca tirar la moneda y rezar para que salga cara. 
Cara, sale bien. 

Ya no se trata de ganar o perder, de seguir o pararnos. Ya no se basa en tener miedo o ser optimista. Se basa en mañana. 
Se basa en lo que soy. En los que están. En el ahora. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario