Hoy te despido, te despido para siempre, te despido para no volver a hablar contigo... problema solucionado: yo no formo parte de tu vida y tú no formas parte de la mía.
Siento haber te causado unos problemas y unos enfados que no deberían haber estado allí, siento eso, y no sabes cuánto lo siento.
También te quería decir que ya no hace falta que te preocupes por nada, cada uno tiene su vida; yo la mía y tú la tuya.
Dos caminos, dos caminos separados para siempre, y cuando digo para siempre, me refiero a que no quiero saber nada más de ti, ni de tu vida, ni de tus sueños... nada.
Solo quiero seguir mi camino solitario, apartarme de todo lo que lleva tu nombre y sonreír por mí.
Lo siento. Pero los dos hemos tenido la culpa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario